Share:

Después de la tormenta viene la calma

En febrero 2020, la Comisión Europea anunciaba su plan de acción para la transformación digital de Europa en aras de alcanzar una economía sostenible, climáticamente neutra, circular y resiliente. Úrsula Von der Leyen, la presidenta de la Comisión habla de la Brújula Digital, iniciativa que se fundamenta en cuatro ejes principales, tendientes a incrementar de aquí a 2030 la competencia digital de los ciudadanos y profesionales del sector digital, así como la digitalización de infraestructuras, empresas y de la administración publica.

A pesar de la tormenta sanitaria que se desato solamente un mes mas tarde, el compromiso de la Unión Europea en este respecto parece no haber sido afectado, sino potenciado por la pandemia. La transición digital se ha ido posicionando como una solución imprescindible para construir el mundo post-covid19. Un mundo en el que se busca erradicar los problemas sociales mas significativos de nuestro siglo, como puede ser, por solo nombrar uno, la insostenibilidad de nuestras economías y sus devastadores efectos climáticos.

En este sentido, la Comisión Europea celebro en marzo de este año 2021 la cuarta edición del Digital Day, en el que se reunieron diputados del Parlamento Europeo, ministros de los Estados miembros, y directivos de la industria y reiteraron su compromiso con la Brújula Digital. Entre otras cosas, se plantea la mejora del entorno normativo para empresas emergentes, como startups y scaleups. En esa ocasión, la Declaración “EU Startup Nations Standard” es firmada por 24 países comunitarios, y reconoce el papel fundamental que juegan las Startups y Scaleups en la economía europea.

En efecto, el disruptivo modelo de negocio de una startup presenta muchas ventajas como lo son un crecimiento exponencial soportado por importantes inversiones en innovación, una mejor gestión de los recursos humanos y económicos, una interacción mas directa con clientes, sin hablar de la eficiencia en la toma de decisión. Sin embargo, el precio a pagar por ello es el alto riesgo que presenta este modelo, justamente por su naturaleza disruptiva y casi oportunista, al encontrar y explotar las lagunas de un determinado mercado o competencia. Son muchos los riesgos por ocupar esta posición, y por ello una startup debe enfrentarse muchas veces al fracaso, hasta incluso aceptarlo para reinventarse. De alguna forma, la mayor debilidad de las startups puede devenir su fortaleza. La flexibilidad de las startups es lo que les permite sobrevivir ante obstáculos y abrir caminos ante nuevas necesidades de la realidad.

Es por ello que, si bien antes de la pandemia, las startups ya tenían un rol importante en la economía, después de la pandemia, estas se han visto investidas de mayores retos, como es la recuperación de la economía europea después de una crisis de tal envergadura.

Sin embargo, el mayor obstáculo con el que se ven enfrentadas hoy es la creciente dificultad en conseguir levantar fondos, consecuencia del ambiente frágil y de desconfianza que reina desde el inicio de la pandemia. Abordar este problema es especialmente importante para las startups, en la medida en que estas se apoyan esencialmente de las importantes inversiones iniciales para empezar a crecer y expandirse.

La iniciativa EU Startup Nations Standard es en este sentido fundamental puesto que se centra en la identificación y establecimiento de una serie de buenas practicas a nivel europeo que generaran un entorno favorable al crecimiento. La colaboración es clave, y la figura de la Open Innovation refleja perfectamente la tendencia a seguir. Ello contribuirá de manera muy significativa a impulsar el potencial de las startups, en sus propios proyectos, pero sobretodo en el rol que tienen para la transición digital de Europa, y por ende, en la recuperación post Covid-19 de nuestras economías.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *